viernes, 31 de agosto de 2018

[video] La Guardia Civil crea el equipo PEGASO encargado del control de aeronaves pilotadas por control remoto “drones”

https://www.youtube.com/watch?v=GSswl8YADAg




Nota de prensa


  • En sus misiones velaran de forma especial por el control de estas aeronaves en el espacio aéreo de la Comunidad de Madrid
  • El Equipo ya ha logrado esclarecer diversos incidentes aéreos, ha detectado incumplimientos legislativos, además de asesorar a diversas unidades policiales a nivel nacional



La Guardia Civil, ha presentado en la mañana de hoy en el Aeropuerto Adolfo Suarez- Madrid Barajas, la creación del “Equipo Pegaso”, encargados del control de aeronaves pilotadas por control remoto (drones).
Este auge de aeronaves, propició que el pasado mes de diciembre entrase en vigor el Real Decreto 1036/2017 estableciéndose una serie de obligaciones y responsabilidades en lo que se refiere a los pilotos y usuarios de este tipo de herramientas.

De forma proactiva, en el año 2015, y en previsión de posibles incidentes, la Guardia Civil a través de la Unidad Fiscal y Aeroportuaria de la Comandancia de Madrid destinó una serie de recursos humanos y materiales al estudio del uso y control de este tipo de aeronaves que empezaban a proliferar.

Por tal motivo, la Guardia Civil creó el “Equipo PEGASO” que a día de hoy, constituye un aporte esencial de presencia especializada y de asesoramiento técnico en el ámbito de la Guardia Civil.
Aeronaves pilotadas por control remoto (RPAS) “Drones”
Los sistemas de aeronaves pilotadas por control remoto (RPAS), también conocidos como drones, constituyen en la actualidad uno de los avances tecnológicos con mayor desarrollo en lo referente al sector civil.

La popularidad y proliferación de este tipo de aeronaves ha venido ocasionando diversos incidentes que han afectado a la operativa aérea tradicional, generando un riesgo potencial y causando una sensación de inseguridad en los diferentes usuarios del espacio aéreo. Ello viene originado, principalmente, por la falta de concienciación y desconocimiento sobre las reglas de circulación aérea vigentes por los usuarios de aeronaves pilotadas por control remoto, ya sean de tipo profesional o recreativo.

Desde su puesta en marcha, se han apreciado diversidad de incumplimientos, en su mayoría por la falta de documentación, ausencia de placas identificativas de los sistemas, pilotar a distancias inferiores a las permitidas en los aeródromos sin acuerdos de coordinación, o volar en situación de emergencia sin la autorización preceptiva.

Además, es importante destacar el desconocimiento existente entre los usuarios de este tipo de aeronaves, lo que supone un riesgo para el resto de utilitarios de RPAS.

Cabe destacar que este Equipo ha participado en el control y vigilancia del festival de música Summer Story 2018 celebrado en Arganda del Rey, lo que ha permitido aumentar la seguridad de los asistentes al evento

[video] Shape-shifting material can morph, reverse itself using heat, light

Shape shifting VO from University of Colorado Boulder on Vimeo.
A new material developed by University of Colorado Boulder engineers can transform into complex, pre-programmed shapes via light and temperature stimuli, allowing a literal square peg to morph and fit into a round hole before fully reverting to its original form. Video: Bowman Lab / University of Colorado Boulder





Colorado Univeristy press release




A new material developed by CU Boulder engineers can transform into complex, pre-programmed shapes via light and temperature stimuli, allowing a literal square peg to morph and fit into a round hole before fully reverting to its original form.

The controllable shape-shifting material, described today in the journal Science Advances, could have broad applications for manufacturing, robotics, biomedical devices and artificial muscles.

“The ability to form materials that can repeatedly oscillate back and forth between two independent shapes by exposing them to light will open up a wide range of new applications and approaches to areas such as additive manufacturing, robotics and biomaterials”, said Christopher Bowman, senior author of the new study and a Distinguished Professor in CU Boulder’s Department of Chemical and Biological Engineering (CHBE).

Previous efforts have used a variety of physical mechanisms to alter an object’s size, shape or texture with programmable stimuli. However, such materials have historically been limited in size or extent and the object state changes have proven difficult to fully reverse.

The new CU Boulder material achieves readily programmable two-way transformations on a macroscopic level by using liquid crystal elastomers (LCEs), the same technology underlying modern television displays. The unique molecular arrangement of LCEs make them susceptible to dynamic change via heat and light.

To solve this, the researchers installed a light-activated trigger to LCE networks that can set a desired molecular alignment in advance by exposing the object to particular wavelengths of light. The trigger then remains inactive until exposed to the corresponding heat stimuli. For example, a hand-folded origami swan programmed in this fashion will remain folded at room temperature. When heated to 200 degrees Fahrenheit, however, the swan relaxes into a flat sheet. Later, as it cools back to room temperature, it will gradually regain its pre-programmed swan shape.

The ability to change and then change back gives this new material a wide range of possible applications, especially for future biomedical devices that could become more flexible and adaptable than ever before.

“We view this as an elegant foundational system for transforming an object’s properties,” said Matthew McBride, lead author of the new study and a post-doctoral researcher in CHBE. “We plan to continue optimizing and exploring the possibilities of this technology.”

Additional co-authors of the study include Alina Martinez, Marvin Alim, Kimberly Childress, Michael Beiswinger, Maciej Podgorski and Brady Worrell of CU Boulder and Lewis Cox and Jason Killgore of the National Institute of Standards and Technology (NIST). The National Science Foundation provided funding for the research.